Entradas relacionadas con quiosco

La gallina ye-yé

>La gallina ye-yé, la gallina cantarina, la gallina cantora, la gallina que canta… Cualquier nombre le iba bien a este juguete de quiosco de los 60 y 70. Más simple que el mecanismo de un botijo. Más simple que el mecanismo de un chupete. Más simple que… que qué sé yo.

El diablotín

El diablotín era un pequeño juego que se vendía en quioscos y jugueterías durante los años 60 y 70. Un sencillo juego de habilidad (y paciencia) compuestos por números o letras. El juego consistía en ordenar las diferentes letras o números por orden alfabético o numérico, por colores o de cualquier otra manera determinada. Era un juego sencillo en su concepción, pero no tanto en su realización. Un hueco libre en el entramado de piezas movibles permitía desplazar una de las piezas colindantes hacia ese hueco y otra a cubrir el nuevo hueco y otra…… Leer más →

Baratijas con confites

Bueno, son confites, pero también les llamábamos bolitas de anís o anisetes. Y el quiosquero nos entendía perfectamente. Y si no le decías ‘deme esto’ y ya está, que tampoco hay que complicarse la visa. Y eran unos recipientes de plástico de formas diversas con confites en el interior. Habían botijos, sonajeros, sifones, cazuelas, lupas, herramientas, muñecos…. Te comías los anises y aún te quedaba el recipiente para jugar con él. Un dos por uno. Lo de comer se dice fácil porque el proceso no estaba optimizado. Me explico: si los ibas echando en la… Leer más →

Las pulgas mágicas

La primera vez que las veías eran flipantes. Llegaba un amigo con una cajita como de cerillas, la abría y dejaba caer un par de cápsulas en la palma de la mano y… …¡se movían solas! Se desplazaban por la mano como a trompicones, manteniéndose erguidas para dejarse caer rodando y volver a mantenerse erguidas. ¡Eran las pulgas mágicas! Luego cogías una de esas cápsulas barnizadas como de medicamento y la abrías, y sacabas de dentro una bolita metálica y… nada más. La bolita se movía de extremo a extremo (no había otro movimiento posible… Leer más →

El paracaidista

Que sí… que te acuerdas… Aquel soldado cutre de plástico con una argolla en el casco por el que pasaban unos cordelillos que lo sujetaban a una especie de servilleta plastificada que hacía las veces de paracaídas. Que los vendían en el quiosco de prensa… que eran muy baratos… ¿Sí? ¿Ves? Si se acuerda todo el mundo. Estuvo décadas a la venta. Pues no habremos echado horas y horas con el soldadito de marras. Primero lo liabas un poco con el plástico y lo lanzabas hacia arriba Con suerte tenía tiempo de desplegarse alguna vez…. Leer más →

Scroll To Top