La muñeca de la mili

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Sí, aquella muñeca vestida de militar con su corneta y todo que que regalaban a sus novias los reclutas y bichos, pelusos, bultos, pelones y otros nombres que se asignaban en la jerga de la mili a los que dejaban de ser reclutas para ser soldados de reemplazo.

Y si no tenían novias a sus madres o hermanas.

Y es que siempre había un puesto que los vendía cerca de los CIR (centro de instrucción de reclutas). Vestían todos los uniformes posibles, así que escogías el tuyo y ¡hala! ya tenías regalo.

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Homo nostalgicus regaló muchas, el tunante. Y la que más gracia le hacía era la de la corneta. Cree recordad (no le hagáis mucho caso) que si le acercabas la corneta a los labios tocaba diana. Pero vete a saber.

Eso sí, la llamaban muñeca Wendolin, o Gwendoline, o algo así.

Un día se acabó la mili y la muñeca también se acabó.

Bon voyage.

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¿Qué recuerdas?
¿Regalaste o recibiste una?
¿Pasaste de ella?
¿Sonaba la corneta?
¿También te parecía de pésima calidad?

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