La dinamo de la bicicleta

Llevabas toda la tarde en una bicicleta con tus amigos de aquí para allá. Y, de repente, empezaba a anochecer y en pocos minutos te quedabas a oscuras.

Bueno, no del todo si la bici tenía una dinamo. Le dabas a la palanquita y el cabezal rotatorio se ponía en contacto con el neumático delantero y ¡voilà! tu faro se iluminaba en cuanto volvías a rodar. Transformando tu energía mecánica, cinética y rebosante en energía eléctrica.

Si pedaleabas tenías luz, y si te parabas te quedabas a oscuras. Así que tocaba pedalear. Fácil.

dinamo

Años más tarde se sustituyeron por pilas. Daban una luz constante que no estaba sujeta a la fuerza de tu pedaleo y mantenían el faro encendido aunque parases de pedalear. Pero, por contra, no proporcionaban luz cuando las pilas se agotaban y si eso te pillaba en plena noche seguro que echabas de menos la dinamo.

Ahora ya no se ven bicicletas con faros alimentados con dinamo. Con luces led si acaso, pero no con dinamo.

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¿Qué recuerdas?
¿Montabas en bici con dinamo?
¿La utilizabas a menudo?

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