Flaggolosina

polos líquidos

En los 70 llegó a los quioscos un helado diferente. Tanto que no estaba helado.

Flaggolosina se llamaba. Y consistía en un tubo de plástico blando relleno de un líquido de colores según el sabor.

Los había de sabor naranja, limón, fresa… Y la cosa consistía en que lo colocabas en el congelador de casa y al cabo de unas horas tenías un polo. Rompías el plástico por un extremo, hacías algo de presión por el otro para que asomara el hielo y… hala, a chupar polo.

Ni que decir tiene que tuvo un éxito tremendo, en parte gracias a la pegadiza canción del anuncio televisivo.

Flaggolosina, mi rico helado
del congelador lo saco congelado
Siempre en la cima
Flaggolosina…

Si fuiste niño en esa época… lo recuerdas fijo.

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Claro está que no siempre se tenía la paciencia de esperar a que finalizase el proceso. Y lo más habitual (al menos para Homo nostalgicus) era pegarle un bocao a una esquina del envase y chupar la golosina líquida.

Estaba a temperatura ambiente, claro, pero ese brebaje tenía unos acidulantes, colorantes, saborizantes o lo que fuera que estaban dulces de narices. Y muchos lo preferían así.

Sin duda un antecedente de las actuales golosinas líquidas.

www.nostalgika.es

Extras:

Anuncio de televisión

¿Qué recuerdas?
¿Lo congelabas o te lo comías tal cual?
¿Cuál era tu sabor preferido?

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