El chicle Bazoka

El cicle Bazoka se estira y se explota. Eso decía la publicidad. Y sí, se estiraba como ninguno y hacía unos globos, pompas o burbujas (comoquiera que les llamases) de campeonato.

Era un chicle de los años 50 que fue muy popular en los años 60. Había otros pero éste era especial. ¿Y por qué?

Para empezar era circular. Un cilindro de tres pisos. Me explico por si no lo recuerdas o no lo conociste: ¿Te imaginas una pila de tres neumáticos? Pues esa forma, pero sin hueco. Todo chicle.

Así era fácil morder por la separación de pisos y tener chicle para tres veces. Pero lo mejor era masticarlo entero. ¡Era un superchicle! ¡Con un sabor a fresa inconfundible!

Empezabas a masticarlo y en cuanto salivabas lo suficiente se volvía muy esponjoso y blandito. Y alcanzaba un tamaño que amenazaba con desencajar las mandíbulas infantiles. ¡Qué pasada!

¡Y los globos que hacía! Si te lo montabas bien hacía unas pompas enormes. Los amigos hacíamos competiciones. Y cuando te explotaban (o te los explotaban, que esto es otra cosa) contra la cara, tenías que sacarte chicle hasta de las pestañas. ¡Qué risa!

Y ese especial sabor a fresa y esa esponjosa textura duraban y duraban. No como ahora. Sabor duradero, dicen. Pues ese tío no ha probado nunca un chicle Bazoka bubble gum.

Y nada de publicidad engañosa. ¡Totalmente cierto! Homo nostalgicus da fe.

Chicle Bazoka siempre en la boca.

www.nostalgika.es

 

 

¿Qué recuerdas?
¿Solías masticarlo de golpe o en tres veces?
¿Hacías competencias de pompas?
¿Alguna vez te lo tragaste y te dijeron que se te iban a enganchar las tripas?
¿Tienes alguna anécdota con el chicle que quieras compartir?

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