El caleidoscopio

caleidoscopio

Tamaña tontería y el tiempo que nos tenía entretenidos.

Un tubo, unos espejuelos unas cuentas de colores y… ¡hala! ¡A tirar millas!

Era sencillo, sí, pero también algo maravilloso. Te ponías a mirar por el agujerito del extremo y empezabas a girar lentamente el tubo y ante tus ojos se mostraban unas cambiantes y hermosas composiciones geométricas que te mantenían embelesado.

imagen de caleidoscopio

Y si perdías una imagen especialmente preciosa e intentabas deshacer el giro, no tenías suerte. Nunca volvía a aparecer la misma imagen. Imposible con tanto movimiento caótico de las cuentas de colores.

Con él ocurría una cosa curiosa: nadie le hacía caso porque otras actividades de juego eran más atrayentes, pero bastaba que alguien lo cogiera y se pusiera a manipularlo para que otros se acercasen a esperar turno.

¡Y te lo arrancaban de las manos! ¡Y se organizaban discusiones de órdago!

Claro que a esas edades se discute por todo.

www.nostalgika.es

 

 

Extras:

Para saber cómo funciona el calidoscopio puedes visitar SaberCurioso.

¿Qué recuerdas?
¿Tuviste uno en tus manos?
¿Qué pensaste la primera vez que miraste por el agujerito?
¿Lo conservas?

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