El Bony

pastelito Bony

Me refiero al pastelito Bony de Bimbo, por supuesto.

Son boníííííííííísimos…

Y sí, ciertamente eran buenos, muy buenos. Un pastelito de bizcocho con relleno de una crema blanca y una generosa capa de mermelada de fresa. Y todo ello recubierto de una gruesa capa de chocolate negro con virutas de chocolate. Y era dulce, muy dulce, dulce de verdad, en una época en que no se consideraba malo el azúcar.

pastelito Bony

Y traía cromos… y pegatinas. Y si lo ponías un rato en la nevera, en la parte del congelador, te lo podías comer fresquito y con un chocolate más duro y crujiente. ¡Qué más se podía pedir!

Luego dejó de comercializarse. Y los niños de entonces se hicieron adultos. Y Homo nostalgicus no acierta a decir qué pasó primero.

Hasta que hace unos años el pastelito se volvió a comercializar. En cuanto lo vio en el estante del súper, Homo nostalgicus se abalanzó sobre él como un halcón sobre su presa, como un vampiro sobre un nacarado cuello femenino. Con los ojos anegados en lágrimas.

Bony

Y saboreó el pasado.

Y saboreó su infancia.

Estaba bueno, muy bueno… pero lo recordaba más bueno todavía.

¿Algún cambio en su composición? ¿quizás menos azúcar? ¿Había idealizado su recuerdo infantil?

No importa. Por un momento Homo nostalgicus volvió a ser niño.

www.nostalgika.es

 

 

¿Qué recuerdas?
¿Comías pastelitos Bony?
¿Cuál era tu pastelito preferido? ¿Bony, Tigretón, Bucanero, Pantera Rosa…?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *