El balón de Nivea

¡Homo nostalgicus pilló uno! ¡Uno! Y tal como llegó… se fue.

¿No sabes de qué estoy hablando? ¡Claro que sí!

A finales de los 70 la empresa Nivea puso en marcha una exitosa campaña de marqueting para publicitar sus cremas y lociones para el cuidado de la piel, vinculando el disfrute playero con la seguridad epidérmica. Consistía en sobrevolar las playas más importantes de nuestras costas y lanzar desde la avioneta cientos de balones hinchables de color azul y con las letras en blanco, igual que la caja circular de su crema protectora.

Al parecer solamente hacía una pasada por playa y por temporada, pero como se suele variar, si tenías suerte podías tener varias oportunidades de conseguir un balón cada verano.

Y era todo un espectáculo. A la que se oía el ronroneo del motor se nos iluminaban los ojos y todos nos tirábamos al agua. Niños y mayores. Con los brazos extendidos hacia el cielo. Los padres abandonaban tumbonas y chiringuitos y se lanzaban como posesos al agua para conseguir un balón para su retoño.

Algunos caían más o menos cerca de la orilla y se conseguían con cierta facilidad si no te lo arrancaba alguien de las manos, pero para conseguir muchos de ellos era necesario nadar hasta más allá de la última boya y currárselo un poquito.

Es que es recordarlo y esbozar una sonrisa. ¡Qué afortunado se sentía el orgulloso propietario de un recién conseguido balón!

Lo malo era que bastaba un patadón en un día ventoso para decirle adiós y perderlo de vista mientras se alejaba mar adentro. Homo nostalgicus da fe.

Pero la avioneta y luego el helicóptero que la sustituyó, dejaron de sobrevolar las playas. Y no volverán. La Ley de Costas de 1988 prohíbe expresamente en su artículo 56 el vertido de material plástico y residuos al mar y su ribera.

Ahora se puede conseguir el balón como regalo al comprar productos Nivea.

Pero no es lo mismo.

www.nostalgika.es

 

 

Extras:

Tema La avioneta de Mojínos escocíos

 

¿Qué recuerdas?
¿Tuviste un balón de Nivea? ¿Más de uno?
¿Cómo te hiciste con él?
¿Alguna anécdota que desees compartir?

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