Últimos artículos en Objetos varios

El balón de Nivea

¡Homo nostalgicus pilló uno! ¡Uno! Y tal como llegó… se fue. ¿No sabes de qué estoy hablando? ¡Claro que sí! A finales de los 70 la empresa Nivea puso en marcha una exitosa campaña de marqueting para publicitar sus cremas y lociones para el cuidado de la piel, vinculando el disfrute playero con la seguridad epidérmica. Consistía en sobrevolar las playas más importantes de nuestras costas y lanzar desde la avioneta cientos de balones hinchables de color azul y con las letras en blanco, igual que la caja circular de su crema protectora. Al parecer… Leer más →

El sacapuntas de horquilla

Todos los escolares tenían un sacapuntas o afilalápices en su estuche de los colores y lápices. Constaban de un cuerpo —generalmente de plástico— con una obertura cónica en un extremo por el que introducir el lápiz y una pequeña cuchilla sujeta con un más pequeño tornillo. Al hacer girar el lapicero dentro del sacapuntas ejerciendo una ligera presión, se pelaba la madera y se obtenía una pequeña viruta y una punta bien afilada en el extremo del lápiz. No creo que necesite más explicación una máquina tan simple y que todos deberíamos haber utilizado cientos… Leer más →

El supositorio

Dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Supositorio. Del lat. suppositorium. 1. m. Forma medicamentosa sólida que se introduce por vía rectal y se funde con el calor del cuerpo. Dice la Wikipedia. Supositorio. Forma farmacéutica que se introduce por el recto, de consistencia sólida y forma cónica y redondeada en un extremo. Tiene una longitud de 3-4 cm y un peso de entre 1-3 gr. Cada unidad incluye uno o varios principios activos, incorporados en un excipiente que no debe ser irritante, el cual debe tener un punto de fusión superior… Leer más →

Los cascos

Eran botellas, pero las llamaban cascos. Ibas a comprar vino, gaseosa o una litrona (entones no se llamaba así, pero era un litro de cerveza igual que ahora). Y te preguntaban: ¿has traído los cascos? Y si los habías traído, es decir, habías traído las botellas vacías de lo que ibas a comprar, te cobraban más barato, y si no, te cobraban más. Te cobraban el casco. O sea, que la botella vacía valía su pasta. ¡Qué cosas! Y así, a veces, ibas a la compra y si llevabas más cascos de la cuenta, te… Leer más →

La lechera

La lechera. ¿Te acuerdas de aquél cuento de una niña que iba con una lechera a vender la leche al mercado? Iba pensando abstraída en sus cosas: cuando vendiera la leche compraría huevos con el dinero obtenido, criaría los pollitos y luego vendería los pollos para comprarse un cochinillo, al que engordaría hasta poder venderlo para comprar un ternero y luego… Y lo que hacía era tropezar y derramar toda la leche. ¿Te acuerdas? ¡Pues olvídalo, que no tiene nada que ver! Bueno, sí, tiene que ver con la lechera. Un recipiente de aluminio con… Leer más →

El practicante

El practicante y su jeringuilla. El practicante o la practicante. Ese ser que, cuando entraba en una casa, todos los niños desparecían como por arte de magia. —¿Y el niño? ¿Dónde se ha metido la niña? Vete tú a saber. Debajo de la cama, en el armario… en cualquier hueco en el que sentirse a salvo. ¡Qué berrinches! ¡Qué pataletas! ¡Qué lloros! ¡Qué mal se pasaba! Y es que… éramos niños, pero no tontos. Y sabíamos que la presencia de tan abyecto ser significaba que debíamos bajarnos los pantalones o subirnos las faldas, dejar nuestras… Leer más →

BIC Naranja

Buenoooooo… los bolis BIC de toda la vida. De toda la vida no, es un decir, los bolis BIC desde 1950 y 1965, respectivamente. El BIC Naranja y el BIC Cristal. (Reconoce que le has puesto música) El BIC Cristal es el más popular, el más extendido a lo largo de todo el mundo. Tiene un cuerpo transparente que permite visualizar la tinta que queda en el tubo, su forma hexagonal impide que ruede en la mesa y permite asirlo con más firmeza, dura mucho, es desechable y barato. ¡Todo son ventajas! Además sirve para… Leer más →

Papel higiénico El Elefante

Papel higiénico no tan higiénico, ya que el papel de celofán amarillo que lo envolvía no lo hacía por completo y dejaba al descubierto ambos lados del rollo. Ahora nadie compra nada que tenga el envoltorio un poco roto, pero entonces… Homo nostalgicus recuerda cómo se llevaba a cabo la limpieza del trasero antes de la aparición del mentado rollo de papel higiénico, en la década de los 50: con recortes de revistas, tiras de papel de periódico e incluso hojas de listín telefónico. Y en medios rurales con piedras, hojas o un puñado de… Leer más →

La cámara de broma

La cámara de fotografía de broma fue un éxito de ventas. Durante los 60, los 70, los 80… Era barata y posiblemente todos los niños tuvieron una en sus manos alguna vez. Apretabas el botón y del objetivo salía de improviso una especie de tubo con cara de payaso a la vez que emitía un sonido que pretendía asustar. ¡Una foto! ¡Una foto! Y cuando ya habías fotografiado todo y a todos… ¡a la caja de los juguetes! Hasta que días, semanas o meses más tarde la encontrabas en el fondo. Y ¡hala! a fotografiarlo… Leer más →

Mercromina

Si había un producto estrella en el botiquín de casa de los 50 a los 80 para practicar curas a los niños, éste era sin duda la mercromina, que llegó a España en los años 30. El agua oxigenada hacía una espumilla desagradable y picaba y el alcohol escocía mucho y te pasabas el tiempo de aplicación soplando entre lloros. Y la mercromina no. Entonces se jugaba en la calle, el campo o descampados. Habían piedras, palos y hierros retorcidos. Y los parques de la ciudad de entonces harían que más de una madre actual… Leer más →

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