Últimos artículos en Objetos varios

El joystick

¡Qué maravilla! ¡Una maravilla de invento, sí señor! ¡Hartos estábamos de aporrear teclas sin descanso! Y era una lástima porque los teclados del ordenador sufrían mucho. Ya ni se veían los símbolos de las flechas o del enter. Sí, ya sé que los programas permitían cambiar las teclas de arriba, abajo, disparo, salto… o lo que fuera. Pero ¿Alguien lo hacía? Por norma, quiero decir. Y entonces, un día, los joysticks vinieron en nuestra ayuda. Y aquellos primitivos joysticks constaban de un bastoncillo en una base y un botón. Simple y efectivo. Movías el bastoncillo… Leer más →

Las colecciones de cromos

Todo un clásico infantil: las colecciones de cromos. No había sensación comparable a la de ir al cole con tu paquete de cromos repetidos (repes, para hablar con propiedad) sujetos con una goma elástica. Y a la hora del recreo (o en plena clase, que de todo había) ir pasándolos uno a uno frente al compañero que iba diciendo a la par: tengui, tengui, tengui, tengui…¡falti! Pues, hala, a dejarlo aparte y a seguir. Y luego era el otro el que pasaba y el primero el que repetía la cantinela. ¡La de situaciones que se… Leer más →

La ficha de teléfono

Ahora casi ya no existen los teléfonos públicos, ni las cabinas de teléfonos. Pero hace unos años sí que existían y se pagaba con monedas. Y antes de eso se pagaba con monedas y con unas fichas fabricadas con el fin de servir de pago en los teléfonos públicos. Y antes de eso se pagaba exclusivamente con esas fichas telefónicas que previamente se debían adquirir en el mismo local en el que estaba el teléfono o en otros similares. Unas fichas especiales con un surco en un lado y dos en el otro. Si le… Leer más →

La dinamo de la bicicleta

Llevabas toda la tarde en una bicicleta con tus amigos de aquí para allá. Y, de repente, empezaba a anochecer y en pocos minutos te quedabas a oscuras. Bueno, no del todo si la bici tenía una dinamo. Le dabas a la palanquita y el cabezal rotatorio se ponía en contacto con el neumático delantero y ¡voilà! tu faro se iluminaba en cuanto volvías a rodar. Transformando tu energía mecánica, cinética y rebosante en energía eléctrica. Si pedaleabas tenías luz, y si te parabas te quedabas a oscuras. Así que tocaba pedalear. Fácil. Años más… Leer más →

Hippy 2000

Hippy 2000 era una colección de cromos del año 1973. Comprabas dos sobre de cromos y un chicle por sólo 2 pesetas. El chicle era lo de menos, lo realmente divertido y simpático eran los locos cromos. Era una colección de 110 cromos que representaban o una cabeza o un cuerpo y, aunque la colección tenía un álbum como correspondía, podías combinar esas cabezas y cuerpos para formar hasta 3.000 personajes y engancharlos por todas partes. Todos diferentes. Todos disparatados. Era tan divertido combinarlos que Homo notalgicus no conoció a nadie que llegara a completar… Leer más →

El topo Gigio

El topo Gigio se ha convertido en un icono de la cultura pop italiana. Películas, apariciones estelares en televisión, revistas de historietas, merchandising… ¿Recuerdas a topo Gigio? Apareció en la televisión italiana en 1959 y en blanco y negro, por supuesto, allá por 1959, en un espectáculo de marionetas en el que era el protagonista. Muy pronto saltó a las televisiones de otros países (en España lo hizo en 1960) y alcanzó cierta fama, que fue afianzándose durante los 60, 70 y también en los 80 cuando apareció junto a Enrique y Ana o también… Leer más →

El interruptor de pera

Un tipo de interruptor de los de antes. Se encontraban en muchos hogares, principalmente en los dormitorios sobre el cabezal de la cama. Y se llamaban de pera o de perilla por su forma ahusada. Se usaban sujetándolos en el puño y apretando el botón de la parte superior como si se apretara el del bolígrafo. Y si hacías el tiqui-tiqui como con el boli, hacías intermitencias con la luz. Como los flases el efecto estroboscópico de la disco. Aparte de eso, si el cable eléctrico daba de sí, andaban siempre por los suelos. También… Leer más →

La muñeca de la mili

Sí, aquella muñeca vestida de militar con su corneta y todo que que regalaban a sus novias los reclutas y bichos, pelusos, bultos, pelones y otros nombres que se asignaban en la jerga de la mili a los que dejaban de ser reclutas para ser soldados de reemplazo. Y si no tenían novias a sus madres o hermanas. Y es que siempre había un puesto que los vendía cerca de los CIR (centro de instrucción de reclutas). Vestían todos los uniformes posibles, así que escogías el tuyo y ¡hala! ya tenías regalo. Homo nostalgicus regaló… Leer más →

Los Toi de Bollycao

TOI FADAO, TOI DOMÏO, TOI A DEVË, TOI NAMORAO, NO TOI… ¿Te suena? Pues claro que sí. Los TOI eran unas pegatinas coleccionables que venían en los Bollycao de Panrico a principios de los 90. Fueron obra de Jordi Català, un joven diseñador que lo creó para una sección humorística en El Periódico, pero que saltaron a la fama gracias a los Bollycao. Representaban a un simpático bichito verde con antenas Y con un letrero que indicaba su estado de ánimo o condición. ¡Y habían 54 diferentes! TOI fue un fenómeno social en aquellos días,… Leer más →

El juego de las familias

Si hay un juego de naipes infantil que provoque nostalgia a los viejunos es, sin duda, el juego de las familias. Según la Wikipedia fue inventado en 1851 por la compañía Jaques of London en Inglaterra. Y que en España, la marca Heraclio Fournier la comercializó en 1965 con ilustraciones de José Luis López Fernández, con el nombre de Familias de 7 países. Homo nostalgicus no sabía quién la inventó, ni el nombre del ilustrador de la baraja; pero sí sabía que era un juego de Heraclio Fournier y que las ilustraciones le enamoraron desde… Leer más →

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