Últimos artículos en Golosinas

Polo Drácula

Desde 1977 formó parte de nuestros veranos. Combinación de vainilla, cola y fresa. Enfundado de negro con interior claro como la capa del vampiro y dentro el rojo de la sangre. Un nombre acertado. Un polo muy refrescante. Y te dejaba los labios y la lengua de un color rojo subido. Como el de la sangre. ¡Eso nos encantaba! Y estaba super-rico. Por supuesto había otros muchos como el Colajet, un cohete de cola y limón con la punta de chocolate. El Frigo pie, un helado de cremosa fresa. El Calippo, un polo de los… Leer más →

Las bolas de chicle

Aquellas bolas de chicle de colores brillantes. Aquellas bolas de chicle que te hacían abrir la boca al máximo cuando pretendías morderlas. Aquellas bolas de chicle duras como la piedra hasta que las ablandabas a base de salivar y salivar. Aquellas bolas de chicle de aquellas máquinas expendedoras callejeras (y en comercios) con su esfera de cristal rellena de coloridas bolas, su ranura para la moneda (a peseta, oiga), su llave para que al girarla saliera la golosina por la boca de salida y cayera en el pequeño cuenco reservado para recogerla. Aquellas máquinas expendedoras… Leer más →

Los Peta Zetas

¿Los recuerdas?… ¡Pues claro que sí! Si fuiste niño en los 80 seguro que los recuerdas. Fue todo un acontecimiento en el mundo de las chuches. En 1979 se puso a la venta este caramelo tan especial que explotaba en la boca. ¡Sí, sí. explotaba! En una sucesión de pequeñas y burbujeantes explosiones y chasquidos que maravillaron al público infantil. El caramelo se comercializa triturado y muestra la apariencia de pequeñas rocas. Cuentan que en la pruebas de cata realizadas antes de su comercialización un niño describió la golosina afirmando que «parece un caramelo espacial,… Leer más →

Cigarrillos de chocolate

Hoy en día son políticamente incorrectos y por eso no se encuentran a la venta, pero años ha eran habituales. Es más, era una de las golosinas habituales de las fechas navideñas, en reyes y demás. Recibíamos con regocijo nuestras cajetillas de cigarrillos de chocolate y nos poníamos a imitar a los mayores. Cogiéndolos con afectación entre el dedo índice y el mayor y simulando aspirar y expirar el humo. También habían cigarros habanos. El papel era muy fino y en ocasiones difícil de quitar, así que también nos lo comíamos. Aquí no, pero en… Leer más →

Kilométrico Boomer

Los chicles son todo un clásico de la chuchería, la golosina o como se quiera llamar. Diferentes sabores, formatos, tamaños… pero siempre del gusto de la chavalería. Algunos han impactado por alguna razón diferencial, el caso del Bazoka o del Kilométrico Boomer. La diversidad era el sello distintivo de los Boomer, múltiples sabores (fresa, cola, menta, coco, melón, manzana, fresa ácida, mandarina, melocotón… hasta sabor a natillas). Eran algo más baratos que los de otras marcas, aunque el sabor duraba algo menos. Es de suponer que una cosa compensaba a otra. Pero, sin duda, el… Leer más →

Bombón Licor

Así es. Sin imagen. No se puede fotografiar porque ya no se fabrica. Y ninguna imagen tras buscar y rebuscar por las redes. Así que esa imagen la tendremos que evocar con el recuerdo. Veamos. Un pastelito tipo Bucanero o Bony, pero de base más ovalada y mucho más panzón. Y de tamaño algo mayor. Solamente lo vendían en los bares. Estaba expuesto en la barra junto con la bollería para desayunos. Ahí una caja de cartón con sus 12 o 24 o qué sé yo pastelitos envueltos en papel (no bolsa de plástico). En… Leer más →

El Bony

Me refiero al pastelito Bony de Bimbo, por supuesto. Son boníííííííííísimos… Y sí, ciertamente eran buenos, muy buenos. Un pastelito de bizcocho con relleno de una crema blanca y una generosa capa de mermelada de fresa. Y todo ello recubierto de una gruesa capa de chocolate negro con virutas de chocolate. Y era dulce, muy dulce, dulce de verdad, en una época en que no se consideraba malo el azúcar. Y traía cromos… y pegatinas. Y si lo ponías un rato en la nevera, en la parte del congelador, te lo podías comer fresquito y… Leer más →

Baratijas con confites

Bueno, son confites, pero también les llamábamos bolitas de anís o anisetes. Y el quiosquero nos entendía perfectamente. Y si no le decías ‘deme esto’ y ya está, que tampoco hay que complicarse la visa. Y eran unos recipientes de plástico de formas diversas con confites en el interior. Habían botijos, sonajeros, sifones, cazuelas, lupas, herramientas, muñecos…. Te comías los anises y aún te quedaba el recipiente para jugar con él. Un dos por uno. Lo de comer se dice fácil porque el proceso no estaba optimizado. Me explico: si los ibas echando en la… Leer más →

Flaggolosina

En los 70 llegó a los quioscos un helado diferente. Tanto que no estaba helado. Flaggolosina se llamaba. Y consistía en un tubo de plástico blando relleno de un líquido de colores según el sabor. Los había de sabor naranja, limón, fresa… Y la cosa consistía en que lo colocabas en el congelador de casa y al cabo de unas horas tenías un polo. Rompías el plástico por un extremo, hacías algo de presión por el otro para que asomara el hielo y… hala, a chupar polo. Ni que decir tiene que tuvo un éxito… Leer más →

El pan con chocolate

Si había una merienda universal hace un montón de años, ésta era sin duda el pan con chocolate. Ibas a por la merienda y lo que había más a mano era un cacho de pan y un par de onzas de chocolate. Las metías entre la miga y ¡hala! ¡a merendar! También se abría el pan como para hacer un bocadillo, se le echaba aceite y las porciones de chocolate. Y, bueno, ya no hay más historia. Bueno, sí, habían otras meriendas de las de entonces: pan con aceite y sal, pan con aceite y… Leer más →

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