El interruptor de pera

Un tipo de interruptor de los de antes. Se encontraban en muchos hogares, principalmente en los dormitorios sobre el cabezal de la cama. Y se llamaban de pera o de perilla por su forma ahusada. Se usaban sujetándolos en el puño y apretando el botón de la parte superior como si se apretara el del bolígrafo. Y si hacías el tiqui-tiqui como con el boli, hacías intermitencias con la luz. Como los flases el efecto estroboscópico de la disco. Aparte de eso, si el cable eléctrico daba de sí, andaban siempre por los suelos. También… Leer más →

Polo Drácula

Desde 1977 formó parte de nuestros veranos. Combinación de vainilla, cola y fresa. Enfundado de negro con interior claro como la capa del vampiro y dentro el rojo de la sangre. Un nombre acertado. Un polo muy refrescante. Y te dejaba los labios y la lengua de un color rojo subido. Como el de la sangre. ¡Eso nos encantaba! Y estaba super-rico. Por supuesto había otros muchos como el Colajet, un cohete de cola y limón con la punta de chocolate. El Frigo pie, un helado de cremosa fresa. El Calippo, un polo de los… Leer más →

Las bolas de chicle

Aquellas bolas de chicle de colores brillantes. Aquellas bolas de chicle que te hacían abrir la boca al máximo cuando pretendías morderlas. Aquellas bolas de chicle duras como la piedra hasta que las ablandabas a base de salivar y salivar. Aquellas bolas de chicle de aquellas máquinas expendedoras callejeras (y en comercios) con su esfera de cristal rellena de coloridas bolas, su ranura para la moneda (a peseta, oiga), su llave para que al girarla saliera la golosina por la boca de salida y cayera en el pequeño cuenco reservado para recogerla. Aquellas máquinas expendedoras… Leer más →

Joyas literarias juveniles

Joyas Literarias Juveniles fue una serie de 269 adaptaciones a historieta de clásicos de la literatura, que se empezaron a publicar en 1967 en las revistas de Editorial Bruguera y que se publicaron posteriormente en tebeos monográficos. Eran unos cuadernos en formato vertical, con grapa, de 32 páginas más cubierta en color y presentaban de manera gráfica los contenidos de grandes obras literarias fundamentalmente de aventuras. Si fuiste niño en los 70 seguro que los recuerdas. Te permitían conocer el contenido de grandes obras sin tener que leer los libros, solamente leyendo un tebeo. Eso… Leer más →

Exin Castillos

Exin Castillos es un juego español de construcción de castillos medievales que lanzó la empresa Exclusivas Industriales, S.A. en 1968. Los juguetes de construcción tiene algo especial y fue un gran éxito tanto aquí como en otros países. ¡Cómo molaban lo castillos! ¡Y como molaban las esas cajas hexagonales tan diferentes a las de otros juguetes! Había varios castillos diferentes, ya fuera en cajas grandes o en cajas más pequeñas con castillos más pequeños también, claro. Pero podías juntar todas las piezas que tuvieras y dar rienda suelta a tu imaginación, construyendo castillos diferentes a… Leer más →

Carabina lanza pelotas Safari

Un juguete que la empresa Madel (la de los Madelman) lanzó a finales de los 60. Se trataba de un carabina, rifle, escopeta (que de todo le llamábamos) que lanzaba unas pelotas amarillas tipo pingpong gracias a la fuerza de un muelle. Era un cacharro enorme para un niño, pero no era para los pequeños que no tenían fuerza para tirar de la palanca que comprimía el muelle, en un movimiento similar al de cargar un arma. Así que, cuando tenías fuerza para cargar el arma tú solito, primero te sentían un machote y después… Leer más →

El afilador

Tirulirulí tirulirilá tirulirilí tirú… Con esta musiquilla anunciaba su llegada. Si sonaba muy pronto nos despertaba y si lo hacía a media mañana algunos chicos se arremolinaban a su alrededor para verlo trabajar. ¿Cómo? ¿No sabes a qué musiquilla me refiero? Normal, el tirulirulí no es muy adecuado. A ver qué tal esto: Ahora sí, esa musiquilla de su silbato o pito sí es reconocible. Claro que no era un silbato ni un pito, en realidad era una flauta de Pan (el de la mitología, no de la barra de cuarto) hecha primero con cañas… Leer más →

La muñeca de la mili

Sí, aquella muñeca vestida de militar con su corneta y todo que que regalaban a sus novias los reclutas y bichos, pelusos, bultos, pelones y otros nombres que se asignaban en la jerga de la mili a los que dejaban de ser reclutas para ser soldados de reemplazo. Y si no tenían novias a sus madres o hermanas. Y es que siempre había un puesto que los vendía cerca de los CIR (centro de instrucción de reclutas). Vestían todos los uniformes posibles, así que escogías el tuyo y ¡hala! ya tenías regalo. Homo nostalgicus regaló… Leer más →

Furor

¡Furor, furor… naná naná nanána… furor, furor…! ¡Minipunto para las chicas! —Declaraba Alonso Caparrós. Y se desataba un batiburrillo de aplausos y abucheos dependiendo de que parte del plató proviniesen. Y es que el público estaba separado en dos mitades por sexo y ocupaban posiciones enfrentadas. Y los concursantes también formaban dos grupos por sexo. Y es que ésa era la premisa del programa: un enfrentamiento entre sexos para demostrar qué equipo estaba más dotado con mejor oído musical, mayor coordinación al cantar y menor sentido del ridículo. Antena 3 consiguió un éxito arrollador con… Leer más →

El Palomitón

El Palomitón Payá fue un juguete que gozó de gran fama en los 60. Una especie de mini-electrodoméstico que se enchufaba a la corriente (a 125 voltios) y que servía par hacer palomitas de maíz. Aunque todos disfrutábamos de las palomitas, era un juguete para niñas (cosa de la época tan dada a la segregación por sexo) ya que en cierta manera cocinaba. Aunque eso sí, edad por edad, las niñas eran (y son) más maduras que los chicos. Así que, cuando la niña alcanzaba la edad de ser más o menos responsable para jugar… Leer más →

Scroll To Top